23/11/17

¿Parón lector? ¿Qué es eso?


¡Hola a tod@s! Hoy vengo a hablaros de un curioso fenómeno que parece que cada vez más a menudo forma parte de una extraña "moda". Se trata, ni más ni menos, quel monstruoso, horrible y espeluznante... parón lector. 
Si os soy sincera, yo ni siquiera sabía qué demonios era el parón lector hasta que no entré en el mundillo blogger. Pero, por lo que he ido deduciendo a lo largo de los meses, parece que el miedo al parón lector, es decir, a estar varios meses sin leer, es más fuerte que el miedo al Yeti, al Coco o incluso a Dolores Umbridge. Parece que es algo que está ahí, latente, una angustia por no entrar en un parón lector que parece que es el fin del mundo y que va a destruir por completo la vida de uno si llega. El Apocalipsis, la bomba nuclear, el fin de una era tal y como la conocemos. Todo acaba si llega el parón lector. 
Pues, dado que de sinceridad va la cosa, os voy a decir que a mi todo esto me parece una soberana estupidez. En serio. De verdad. La gente no muere de un parón lector. Si vais a un tanatorio no escucharéis a la gente decir 'oh, probecito, tan joven, tan buena persona y tuvo que tener un parón lector'. NO. Hay miles de maneras de disfrutar de la cultura y de dejar volar la imaginación: ver películas, ir al teatro, ver una serie, pintar, escribir, ir a un museo, tocar la guitarra, el piano o la bandurria. Y de todo ello siempre se puede sacar algo. 
Comprendo, en cierta medida, que entre bloggers y youtubers pueda haber cierto temor a una época en la que se lee menos o no se lee (básicamente porque qué demonios reseñas si no lees nada), pero también creo que esto es consecuencia de una cierta 'obligación autoimpuesta' por leer que hace que, al final leer acabe siendo más una obligación que un placer. Y ese, precisamente ese, es el problema del 'parón lector'. Leer, al fin y al cabo, es algo que hacemos porque lo disfrutamos y nos gusta y creo que, a veces, nos vemos un poco influenciados por las 'modas' en cuanto a libros que hay a nuestro alrededor. Porque sí, las Crónicas Lunares puede que estén muy bien, pero ¿qué ocurre si somos más de biografías o de ensayo? 

Creo que, a veces, nos obsesionamos demasiado con la cantidad de libros leídos y dejamos un poco de lado su calidad, como si importase más que alguien haya leído 200 libros en un año para su reto de Goodreads aunque todos hayan tenido menos de 100 páginas, que haber estado un mes leyendo un libro de 1200 páginas que nos ha llegado al alma. Leer mucho está bien, claro que sí, pero creo que también es importante la calidad de lo que leemos. Y, sobre todo, que lo hagamos con el corazón. De nada sirve ir fardando por toda la blogsfera de que nos hemos leído el último y fabuloso libro más trendy del mundo literario cuando desde el segundo capítulo llevamos queriendo terminarlo. Y de menos aún sirve tenerlo solamente para hacerle una foto bonita que tenga el filtro Valencia de Instagram pero apenas haber leído la primera página porque no tenemos tiempo de tantísimos libros con portadas preciosas que nos han llegado, todos ellos para que les hagamos preciosas fotos con el filtro Valencia y muchas velitas y funkos a su alrededor. Porque, a pesar de todas las velas, los funkos, las flores y las portadas preciosas, si ni siquiera tenemos tiempo de leer el libro, de vivir la historia, de emocionarnos con sus personajes, de tratar a toda costa de impedir llegar al último capítulo porque no queremos que se acabe, ¿qué nos habrá aportado ese libro? Nada. 
¿Queréis saber qué? Yo nunca en mi vida, jamás de los jamases he tenido un parón lector. Hay épocas en las que leo más y otras en las que leo menos. Momentos en los que tengo más suerte con los libros que y me suponen una alegría tras otra, y etapas en las que no encuentro una novela que me termine de gustar. Pero nunca he sufrido un 'parón lector'. Nunca me ha dado por no leer, por no concentrarme o por que no me apetezca leer nada durante meses y meses y meses. Nunca. Y, sinceramente, tampoco conozco a nadie en mi entorno que lo haya tenido. A veces no se tendrá ningún libro entre manos durante una o dos semanas, o incluso un mes, porque la última novela nos tocó demasiado la fibra y queremos mantener esa sensación, o porque estamos liad@s con el trabajo, los estudios o los amigos. Pero, ¿sabéis qué? Que no pasa nada. De verdad. No importa en absoluto. Tranquilidad.
Sinceramente, no entiendo el bombo que se le da al parón lector, como si fuera una enfermedad terminal o algo. De verdad, lectores, lectoras, blogueros, blogueras y youtubers del mundo. Leed lo que os de la gana. Haced lo que os apetezca con vuestros blogs y vuestros canales. Dejad de leer los libros que están de moda solamente porque están de moda y poneos con ese clasicazo que a todo el mundo le parece infumable pero que lleváis tanto tiempo queriendo leer. O poneos con un ensayo de Freud o con un libro de la historia de la jardinería si es vuestra pasión en la vida. Olvidaos de vuestros 200 libros que os habéis marcado como reto anual en Goodreads porque, de verdad, nadie va a ir a pegaros si no lo cumplís ni a pagaros si lo hacéis. Leed por placer, disfrutad de la lectura y ventilaos el libro en dos semanas o en siete si queréis. Dejad de volveros locos pidiendo libros a las editoriales porque son gratis aunque desde un principio sepáis que es un libro que no os va a llamar. Id a una biblioteca, coged varios libros que os parezcan curiosos y dadles una oportunidad. Sin horarios, sin reglas. Simplemente disfrutad de la literatura cuando os apetezca, y cerrad el libro cuando queráis. 
Esa es la verdadera receta para evitar el parón lector. 

¡¡Un besazo enorme!! Felices lecturas y...

¡Hasta la próxima aventura!

21/11/17

Booktag: Tu vida en libros

Imagen de: Free-Photos // Pixabay

¡Hola hola! Hacía mucho que no os traía un tag de estos más 'personales'. Así que, para saciar vuestras ansias de salseo, hoy os traigo este tag que encontré en el blog Hay vida en los libros y que se llama 'Tu vida en libros' que, como bien habréis imaginado, consiste en ir contándoos los libros que, de uno u otro modo, han marcado mi existencia. Así que... ¡vamos con ese salseito! 

1 - Encuentra un libro para cada una de tus iniciales

A - Alicia en el País de las Maravillas (era demasiado obvio)
G - Grace Kelly, de James Spada. Esta biografía de la princesa Grace Kelly es del año de la tana pero oye, es súper súper interesante. Si os gustan las biografías o la figura de la actriz, os la recomiendo porque cuenta cosas que... tela.
M - Memorias de Idhún (no os pongo a la autora porque creo que tod@s aquí sabemos que es Laura Gallego). No es que sean mis libros favoritos del mundo mundial mundialero, pero sí que es cierto que, en su momento, fueron muy importantes para mí. Creo que fueron los primeros libros que me engancharon locamente (sobre todo el primero), y la primera trilogía con historia fantástica que leí (porque la primera primerísima fue Kika Superbruja, pero no tiene una historia continua, sino que son libros autoconclusivos).  

2 - Cuenta tu edad a lo largo de la estantería, ¿Qué libro sale?

Contando en la balda de clásicos, que es la que más libros tiene, el vigesimo segundo libro son las Novelas ejemplares, de Miguel de Cervantes. Os podría decir que me las he leído y quedar como súper cultísima de la vida, pero prefiero seros sincera y deciros que no lo he hecho. Pa' que os voy a engañar.

3 - Un libro que se desarrolle en tu país/ciudad

Las Edades de Lulú, de Almudena Grandes. Curiosamente me leí este libro sin saber que era una novela erótica y me pilló todo un poco por sorpresa, la verdad, porque no había leído nada de erótica antes. Es un libro que siempre recordaré como la-mayor-ida-de-olla-del-mundo. 

4 - Elige un libro que represente un destino a donde te encantaría viajar

Kafka en la Orilla, de Haruki Murakami, porque me encantaría visitar los bosques japoneses y los pequeños pueblecitos de la región. ¡Y PORQUE QUIERO EL NOBEL PARA MURAKAMI YA!

5 - Elige un libro que tengo tu color favorito en su portada


Flush, de Virginia Woolf en una de estas ediciones baratas de Austral que son megapequeñitas y que siempre llevo cuando no tengo espacio en el bolso, quiero ir con un bolso pequeño o lo que sea porque pertenezco a esa raza de seres que SIEMPRE que sale de casa lleva un libro encima. Hasta cuando sale de fiesta o voy al cine o lo que sea. SIEMPRE. Y la portada de este libro (que por supuesto cogí sin saber de que demonios iba porque ¿HOLA? ¿VIRGINIA WOOLF POR 2,95?) me enamora. Ese color que todo el mundo llama 'verde menta' pero que yo llamo 'verde Tiffany's' (mantengo una pugna constante con mi mejor amiga porque ella dice que es azul Tiffany's y yo defiendo a capa y espada que es verde y esta lucha seguirá por los siglos de los siglos) me enamora.

6 - De qué libro tienes mejores recuerdos

Pufff... Hay un montón de libros de los que guardo muy buenos recuerdos, pero quizá los que más me hayan marcado o a los que más cariño tenga sean los libros que me leí de pequeña (por el valor sentimental y esas cositas de lectores). Recuerdo uno en especial, Las hadas verdes, que me lo regaló mi madre y me escribió una dedicatoria preciosa. Tanto que, a día de hoy no me acuerdo de nada del libro, pero sí de la dedicatoria. Otros libros que me han marcado han sido los de Molly Moon, que me encantaban y uno llamado Quiero ser escritora, que sigo guardando y que en algún momento de mi vida releeré porque ese libro DE VERDAD que hizo que quisiera SER ESCRITORA. 

7- ¿Qué libro tuviste más dificultad para terminar?

Ufff... Esta es una pregunta para pensar porque mi lista de Libros-Dejados-A-La-Mitad-Porque-No-Me-Gustan es tan extensa como la lista de Niños Buenos de Santa Claus (quizá hasta un poco más), porque si un libro no me gusta, lo dejo sin más y a otra cosa mariposa. Pero creo que el libro que más me ha traído por la calle de la amargura son los Cuentos de Clarín, que a algún genio de la educación se le ocurrió que sería genial hacérselos leer a los niños de 1º de la E.S.O (en castellano antiguo y en su versión original, por supuesto), y que, como era de esperar, dio lugar a toda una generación de haters de Clarín. Felicidades, señor Genio De La Educación.

8 - Qué libro de tu lista te hará sentir muy orgullosa cuando lo termines

El Quijote o La Biblia. Cualquiera de los dos creo que son libros necesarios para leer (el uno porque es un clásico clasicazo de la literatura española y el otro porque, lo queramos o no, ha sido un libro tremendamente importante a lo largo de los años y ha marcado gran parte de nuestra forma de vida actual). Algún día me pondré con ellos. ¡Os avisaré para que me deis ánimo!

¡¡Y hasta aquí el tag de hoy!! ¿Qué os ha parecido? ¿Coincidimos en algo? ¡¡Queda abierta la veda del... DEBATE!! Un besote enorme y...

¡Hasta la próxima aventura!

18/11/17

El rincón de los libros: Ven Conmigo, de Nicola Viceconti


París, 19 de julio de 2015
"Nos engañaron, Franco. ¡Nos engañaron! Nos ilusionaron con su ideología, su propaganda, y su falso paraíso de justicia y libertad. Nos destruyeron. Borraron nuestro amor, como si el corazón de la gente también les perteneciera. Tú habías entendido antes que yo cómo eran realmente. ¡Ni alma, ni conciencia! Así me dijiste esa vez en el hospital. ¿Cómo se puede vivir en la indiferencia? Llegó el momento de contarlo. Por favor, tú que puedes hacerlo, ¡hazlo por mí también!"
Ven Conmigo es la última novela del italiano Nicola Viceconti. La obra cuenta la historia de Franco, un anciano ex-comunista refugiado en París quién, tras la muerte de su  único amigo, Giovanni, se encuentra con una nota de la única mujer a la que ha amado, Irina. Con más de sesenta años de retraso, Franco lee la nota y decide ir en busca de esa mujer que lleva toda una vida extrañando.


Ideales marchitos

Pedí a la editorial este libro porque me pareció una bellísima historia de amor. No imaginé que el protagonista tendría un carácter político tan marcado, y eso me chocó bastante, pero, en general, el libro ha cumplido bastante con mis expectativas.
La novela cuenta la historia de Franco, un ex-militante comunista al que expulsaron de la URSS y apartaron de su querida Irina tras un accidente de tráfico del que no recuerda absolutamente nada. Repudiado por su familia (todos férreos militantes comunistas italianos) y sumergido en un mundo que le repudia (en plena guerra fría), Franco decide huir a París con su amigo Giovanni. Tras su muerte, se encuentra en el bolsillo de un viejo abrigo una nota de Irina, en la que le pide que vaya a buscarla a Vladivostok. Aún consciente de que esa nota le llega con sesenta años de retraso, Franco emprende el viaje para buscar a Irina y, a la vez, encontrarse a sí mismo.
El olvido es como un bumerang que, cuando menos te lo esperas, vuelve para golpearte. Sólo un idiota puede pensar que se pueden borrar algunas páginas de la historia porque alguien, por decreto, así lo establece.
Como ya os he dicho, en un principio solamente me esperaba una tierna historia de amor entre dos ancianos, y el cariz político me pilló un poco por sorpresa. Sin embargo, no puedo decir que sea algo que me haya desagradado, porque estas reflexiones le aportan un poso de profundidad a la historia y animan al lector a reflexionar sobre ciertos temas que van más allá de la pura trama romántica como por ejemplo la memoria histórica, el olvido selectivo o la re-incorporación a la sociedad de los antiguos comunistas que perdieron la fe.
Aunque el principio de la novela es muy pesado (tuve que leerme las cinco primeras páginas dos o tres veces veces porque me perdía entre tanta digresión filosófica), pronto coge un ritmo mucho más sencillo y se hace mucho más accesible, cosa que agradecí porque, tal y como eran las primeras páginas, tuve mis dudas en cuanto a si me gustaría o no el libro. Una vez pasado este "mal trago", la novela se convierte en lo que yo me había esperado: un relato tierno sobre un viejo amor y una búsqueda a ciegas, cosa que me encantó.
Irina me llamó "amor" a toda voz y luego se puso a correr, lanzándome el desafío de una competición que terminaba en una fuente helada. Empecé a correr tras ella, buscando pisar exactamente sus huellas para hacer menos esfuerzo. Pero ella era hábil y veloz y tuve que seguirla por un largo tiempo antes de alcanzarla. Terminamos la carrera en el piso, abrazados en la nieve fresca; teníamos frío, estábamos cansados, pero felices, porque en aquel momento nos prometimos el futuro. Pero de esas promesas no quedó nada; el tiempo las corrompió como la herrumbre al hierro.
La historia tiene muchísimas fluctuaciones y cambios de carácter, pero, en su conjunto, es tierna y delicada al tiempo que fuerte y resistente. Ven Conmigo es una obra sobre el amor, la vida, y el paso del tiempo. Sobre los recuerdos y las viejas promesas. Sobre las ilusiones y las decepciones. En un principio, uno no puede evitar sentir una tremenda impotencia al leer la escena en la que Franco se encuentra con el papelito (yo personalmente, tuve ganas de gritarle al personaje: '¿PERO CÓMO DEMONIOS NO SE TE OCURRIÓ METER LA MANO EN EL DICHOSO BOLSILLO, ALMA DE CÁNTARO?' aunque luego recordé que en los bolsillos de mis abrigos y de mis pantalones hay DE TODO así que me calmé un poco), pero, en cuanto nuestro protagonista empieza el viaje, la impotencia se ve sustituida por una maravillosa sensación de esperanza.
El libro explora la manera en la que, a veces, los ideales chocan con la realidad y cómo uno puede acabar sintiendo desafección por unas ideas en las que antes creía profundamente. La novela nos muestra las dos caras de la vida de Franco, que son, a la vez, dos maneras diferentes de vivir el comunismo: una infancia y una adolescencia feliz y pacífica, en la que la militancia política era símbolo de orgullo y de diversión, donde pegar carteles por las calles de Italia con los amigos era una tarea divertida y gratificante, y la asistencia a los mítines suponía una fiesta en la que las cosas se elegían por consenso y donde uno era libre de decir lo que pensaba sin tapujos. Pero, también está la parte más oscura: la estancia en la URSS, la persecución, el no poder decir lo que uno piensa, el ocultamiento de la dictadura, los gulags, los fusilamientos y los trabajos forzados, la vigilancia de cada paso y de cada movimiento. De cada palabra.
De la misma manera, yo también durante el viaje terminé de identificarme con Enrico para volver a ser Franco. Era como si de repente hubiera tenido un sentimiento de nostalgia por esa persona que vivía dentro de mi, a la que irrevocablemente había exiliado en un pequeño y limitado mundo. Por fin me relajé en mi misma sombra, a la cual, desconociéndola, le había quitado el derecho a existir.
Me resultó muy interesante el experimentar cómo alguien puede llegar a re-conocerse sin importar la edad. Porque, aunque Franco tiene más de ochenta años, ha pasado muchos años escondido en una piel que no era la suya propia. Durante toda su vida (o la mayor parte de ella), su única preocupación fue que no descubriesen que había sido comunista. Pero, ahora, a toro pasado, y cuando nada de eso importa, ¿qué le queda? Una carcasa vacía que sigue habitando por pura costumbre. El viaje en busca de Irina le sirve también para reconectar con su verdadero yo, algo verdaderamente esperanzador y que nos invita a recordar que no importa la edad que uno tenga: nunca es tarde para conocerse a sí mismo.
Creo que eso es, precisamente, lo que ha tratado de transmitir el autor con este libro: nunca es tarde. Franco podría haberse olvidado de Irina, incluso podría haberla dado por perdida. Nada le hubiese impedido quedarse en París y seguir paseando cada mañana por la orilla del Sena. Y, sin embargo, decide partir. ¿Por qué lo hace? Precisamente porque cree que aún está a tiempo de volver a encontrar a Irina. Aún puede volver a estar con ella y decirle que la ama. Porque de la misma manera que nada le obliga a partir, tampoco hay nada que le obligue a quedarse. Franco toma una decisión y la persigue hasta el final, con la determinación que solo alguien que lleva toda una vida intentando olvidar a otra persona puede tener.
La palabra unión, en una pareja, no significa una sincronía perfecta, o por lo menos podría no ser una condición necesaria. Pero sentirse destinado a alguien puede implicar una espera continua que puede revelarse más larga que la vida misma. Esperar y amar son un único verbo. 
A pesar de que es un libro que, como ya os he dicho, trata una serie de temas maravillosos e incluye unas reflexiones magníficas, no me enganchó de la manera en la que yo esperaba porque a veces se mete demasiado de lleno en descripciones o en digresiones políticas que, para mi gusto, sobraban. De hecho, os confesaré que hubo unas cinco páginas que me salté y que en absoluto alteraron mi comprensión de la historia. Con un párrafo que leí de todas esas páginas me fue más que suficiente. El libro habla de momentos y de hechos históricos que yo no conocía y el autor habría podido pasar perfectamente sin meterse en ellos porque tampoco eran tan importantes. Entiendo que sean necesarios en algunas ocasiones y que no se puede contar esta historia sin meterse en temas políticos (porque, al fin y al cabo, el comunismo marca la pauta en la relación entre ambos personajes) pero, a veces, sencillamente, es demasiada política que hace que uno se desvíe de la historia principal sin llegar a ir a ningún sitio. 
Eché una ojeada al interior del local: las paredes exudaban cultura como clorofila de la enorme planta del saber que numerosos pensadores, de todas partes del mundo, vinieron a regar.
A pesar de lo que uno podría esperar, el ritmo de la novela no es en absoluto lento, sino todo lo contrario. La trama avanza bastante rápido, y hay algún que otro giro argumental sorprendente. Como no podría ser de otro modo (porque la historia lo pide), es una novela narrada enteramente en primera persona, y eso es algo que me encanta porque le da al protagonista una profundidad maravillosa y permite que el lector sea capaz de sentir todo lo que Franco siente. Es muy fácil entender por qué Franco hace lo que hace y toma las decisiones que toma, por lo que resulta inevitable que uno le acabe cogiendo cierto cariño, ya que se trata de un hombre terriblemente sensible (Y DIOS, ADORO A LOS HOMBRES SENSIBLES. ¡DEBERÍA DE HABER MUCHÍSIMOS MÁS HOMBRES SENSIBLES EN ESTE MUNDO! Hombres del mundo, mostrad vuestro lado sensible porque de verdad que sois adorables). Este libro contiene mucho de lo que yo llamo "la sabiduría de la ancianidad" y la verdad es que me ha agradado de sobremanera, porque hay pocas historias protagonizadas por gente de esa edad y, sin embargo, considero que son muy necesarias, sobre todo a la hora de permitirnos valorar la vida desde una perspectiva muy pero que muy diferente.

¿Qué opináis vosotros? ¿Conocíais el libro o al autor? ¿Os ha gustado? ¡No olvidéis dejarme un comentario! Un besazo enorme y...

¡Hasta la próxima aventura!

16/11/17

Por qué Wonder Woman es (y debe seguir siendo) un icono feminista


¡Hola a tod@s! Llevaba ya un tiempo queriendo hacer un artículo de este tipo, pero, por unas cosas o por otras, al final nunca lo había. Aunque ya se ha pasado un poco la fiebre por Wonder Woman (que fue grande cuando la película de Patty Jenkins salió), mucho se ha estado discutiendo sobre si la película es feminista o no. En este artículo no voy a entrar a valorar eso (si queréis un artículo sobre mi opinión de la peli solamente tenéis que decírmelo abajo en los comentarios), sino que hoy quiero hablaros sobre el personaje en sí mismo y por qué creo que es uno de los mejores ejemplos de feminismo que puede haber sobre la faz de la tierra. 
Wonder Woman, por si no lo sabéis, fue creada por William Moulton Marston, un psicólogo amante del bondage, el sadomasoquismo y el poliamor pero, al mismo tiempo, un ferviente feminista cuya persona da para otro artículo entero (que sé que vais a querer leer ;) ) y se ha convertido, con el tiempo, en la más destacada superheroína del mundo del cómic y en todo un referente para el movimiento feminista. ¿Por qué? Pues ahí van las razones:

1 - Porque derrota a todo el que se le pone por delante

Wonder Woman se ha llevado lo mejor del Olimpo: es  bella como Afrodita, sabia como Atenea,  tan fuerte como Hércules y tan rápida como Hermes. Lo tiene absolutamente todo. De hecho, no sé si lo sabéis pero Wonder Woman es más poderosa que cualquier superhéroe. ¿Sabéis los brazaletes que lleva? Los tiene para contener su propio poder y no acabar matando a la gente por accidente. Ahí es nada. Y no sé vosotros, pero una superheroína que ha logrado derrotar a Batman y a Superman merece todos mis respetos.

2 - Porque ha sido embajadora de la ONU

Así es, Wonder Woman fue declarada "embajadora honorífica" de las Naciones Unidas el año pasado, como símbolo del empoderamiento de las mujeres. Aunque al final se le retiró el cargo porque muchas personas consideraban que ofrecía una "imagen sexualizada" (a pesar de que yo creo que Wonder Woman demuestra a todas las mujeres del mundo que no tienen que renunciar a su feminidad en favor de la fuerza, ni viceversa). Pero durante un tiempo lo fue, y eso es algo que creo que debería servirnos a todas las mujeres como muestra de que nosotras también podemos llevar la voz cantante.

3 - Porque ha tenido un entrenamiento más duro que el de cualquier otra amazona

No sé si lo sabéis, pero Wonder Woman fue entrenada por partida doble: por un lado, por las propias amazonas y por el otro, por Ares, el dios de la guerra (que en la película se muestra una historia completamente distinta, pero bueno). Y ninguna de las dos partes fue especialmente benévola por ella, ya os lo digo. Todo ello la ha hecho digna del martillo de Thor, que empuñó en una ocasión. Al igual que muchas grandes mujeres, Wonder Woman ha conseguido lo que tiene a base de mucho esfuerzo, mucha constancia y muchísima práctica, al contrario de otros superhéroes (ejem, Superman, ejem) a los que todo les ha caído del cielo. 

4 - Porque es bisexual

Creo que Wonder Woman es la única superheroína a la que, literalmente, el género que tengas le da lo que viene siendo igual. Me gusta que no juzgue a nadie en función de si es hombre o mujer, que se pueda enamorar de cualquiera y que pueda ser enemiga de quien sea. 


5 - Porque es fiel a sí misma

Creo que esto es algo muy importante hoy en día, especialmente teniendo en cuenta que el maltrato empieza a tener lugar a edades más tempranas. Vivimos en una sociedad en la que las mujeres se ven cada vez más y más expuestas a imágenes irreales de ellas mismas y a mensajes que las acaban reduciendo a poco más que un trozo de carne (sí, estoy pensando en el reggaetón). Por eso, creo que ejemplos como el de Wonder Woman, que siempre permanece fiel a sí misma sin importar lo que le digan y que tiene claro su objetivo a pesar de todas las dificultades que se pueda encontrar en el camino, son más necesarios que nunca. 

6 - Porque rompe todos y cada uno de los estereotipos sobre las mujeres

Wonder Woman no es "lo que se supone que una mujer debe ser", sino que es todo lo contrario. No es débil en absoluto, no necesita que nadie la proteja, ni tampoco requiere de un hombre para 'cuidarla' o mantenerla. No se casa porque no le da la gana y tiene las parejas que quiere y cuando le apetece. Es lista como ella sola y se saca sus propias castañas del fuego. Y, en contra de quienes piensan que tiene una imagen 'sexualizada' yo os digo que creo que, sencillamente, se viste como quiere. Que para eso es su cuerpo y enseña lo que le apetece. 

7 - Porque nadie le presiona para que sea madre

¿Os imagináis a alguien diciéndole a Wonder Woman que "ya le llegará el instinto maternal" o que "se le va a pasar el arroz" o que "ya querrá tener hijos cuando sea más mayor"? ¿Ridículo, huh? Pues así debería de ser con todas las mujeres. 

8 - Ni nadie le dice que es un 'marimacho' 

¿Os imagináis también? "Oye Diana, podrías ser un poco más femenina y no pegar tan fuerte" JAJAJA. Sería un poco lamentable ¿a que si? Pues, como ya os he dicho antes, así debería de ser con todas las mujeres. En serio, patriarcado. Déjanos ser como nos dé la real gana.

9 - Porque nadie se empeña en dejarle la autoestima por los suelos

No piensa 'uy, estoy demasiado fibrada' o 'tal vez debería maquillarme un poco más' o 'ufff, hoy tengo el pelo fatal'. Porque ningún malvado va a ser más o menos amable con ella por eso. No se fija en las modelos que aparecen en los carteles publicitarios porque le da igual. ¿Qué es guapa? Pues ole por ella. Pero no requiere de su belleza para reafirmarse, ni para ser respetada porque ha trabajado lo suficientemente duro como para ser la mejor. Y con eso le basta. 

10 - Porque no le debe nada a nadie

Creo que una de las mayores fortalezas de Wonder Woman es que es consciente de sus puntos fuertes y de sus puntos débiles (que son pocos, pero haberlos los hay) y, a pesar de todo, no deja que nadie le diga qué hacer, sino que se arregla ella sola. Se enamora, sí, y lo hace apasionadamente, pero aún así sigue siendo fiel a ella misma y hace lo que cree que es correcto. Y sobre todo, nunca jamás le atribuye sus méritos a "la suerte" o dice que "era fácil" o que "un hombre podría haberlo hecho igual". No piensa que "no está preparada" y no teme que todas las peleas en las que se mete puedan "dificultar su futuro como madre". No. Vive el presente y se esfuerza por ser la mejor en su campo. Exactamente como toda mujer debería hacer. 

Con este post espero haber hecho que améis un poquito más a Diana de Themyscira y sobre todo, que la tengáis entre vuestros iconos feministas. ¡Contadme qué os ha parecido!

Un besazo y...

¡Hasta la próxima aventura!

14/11/17

Book tag: Disney


¡Hola a tod@s! ¡Es martes! Sé que estáis esperando con emoción el booktag semanal... ¡y aquí os lo traigo! El de hoy lo encontré en el maravilloso blog de Noelia, Laberintos de Tinta. Ya es la segunda vez que le copio un tag pero... ¡son tan megamolones! Además, sé que me va a perdonar 👼.
Esta semana seguimos con los tags de películas (que me encantan jijiji) y os voy a traer uno... ¡de Disney! Así que... con la BSO de Hércules... ¡Empezamos! 

LA SIRENITA. Un personaje que sea un pez fuera del agua:

Matilda. OBVIAMENTE. Pobrecica mía, de verdad. Los Wormwood creo que son una de las familias que más asco me da del mundo mundial (junto con los Dursley, claro)

LA CENICIENTA. Un personaje que sufra una trasformación importante:

Kvothe (aka Cuoz, aka Kofte aka como-demonios-le-llaméis), de la saga Crónica del Asesino de Reyes. Amigos míos, si eso no es evolucionar, yo soy rubia natural.

BLANCANIEVES. Un libro que tenga personajes variados:

Hmmm ¿Me voy a lo fácil y digo Harry Potter? ¿O me voy a lo vintage y digo Memorias de Idhún? Pues a lo vintage, que el pasado siempre vuelve. Memorias de Idhún, de Laura Gallego. Que no se diga. 

LA BELLA DURMIENTE. Un libro que te diera sueño:

Pues, lo creáis o no, ha habido un montón de libros que me han dado sueño pero que en realidad me han encantado. Lo sé, soy un curioso especímen, aunque confío en no ser la única a la que le pase. Sin embargo con Rayuela, de Julio Cortázar el sueño era instantáneo. Y os prometo de verdad que es un libro que me gusta. De hecho, me lo quiero re-empezar pronto y leérmelo saltando los capítulos. 

EL REY LEÓN. Un personaje que haya sufrido algún trauma:

Ahora mismo estoy luchando MUY fuertemente por no irme a lo fácil y decir Harry Potter. ¡Dios santo, es que encaja en cualquier categoría! Voy a decir Yarvi de Medio Rey. Si lo de Yarvi no es sufrir traumas, yo soy rubia natural.

PETER PAN. Un personaje que actúa de forma infantil:

NodigasHarryPotterenelquintolibroNodigasHarryPotterenelquintolibroNodigasHarryPotterenelquintolibro... Harry Potter en el quinto libro (¡ouch!)

LA BELLA Y LA BESTIA. Un libro que te intimidara, pero al final te gustó:

¡Muchos! Sobre todo los clásicos. Aunque, sin duda, el clásico que más me intimidaba pero que, al final, más acabó por enamorarme fue Madame Bovary, de Gustave Flaubert. En serio, este es el único libro en mi vida que, nada más terminarlo, me lo volví a empezar. Nothing else to say.  

ALADDIN. Un personaje que cumpla sus deseos:

¿Oliver Twist? (Oliverio en la versión que yo cogí de la biblioteca 😂). La verdad es que no recuerdo muy bien la obra porque me la leí hace un montón, pero creo recordar que el deseo de Oliver era salir del orfanato y al final lo consigue, ¿no?

MULÁN. Un personaje que aparenta ser lo que no es:

Winston Smith, de 1984. Aparente ser un miembro ejemplar del Partido... Y, bueno, no digo más para no spoilearos. También podría entrar aquí Eliza Sommers, de Hija de la fortuna, una maravillosa obra de Isabel Allende. Además... ella se parece un poco a Mulán, ¿no?

TOY STORY. Un libro a cuyos personajes desearías darle vida:

Charlie y la fábrica de chocolate, de Roald Dahl. ¿Os imagináis una fábrica de chocolate tan GENIAL como la de Willy Wonka? Ains... ¡ojalá!

POCAHONTAS. Un personaje que te hiciese reír mucho:

Supongo que se referirán al mapache de Pocahontas con este apartado (porque aparte de ser adorable era divertidísimo). Aquí diré que Henry Woodhouse, el padre de Emma Wodhouse de la novela homónima Emma, de Jane Austen me hizo reír muchísimo. Os va a sonar muy raro, pero es así. Me reí mucho con este hombre.

HÉRCULES. Un villano con personalidad ambigua:

Kaz de Seis de Cuervos. Es más malo que un dolor de muelas, pero no puedes evitar amarle. Es así y lo sabéis. Madre mía, en serio, es que Kaz es malo con ganas ¿huh?

¡Y hasta aquí el tag de hoy! ¿Os ha gustado? ¿Habéis leído alguno de estos libros? ¡No olvidéis dejarme un comentario! Muchos besitos y...

¡Hasta la próxima aventura!

11/11/17

El rincón de los libros: Sin Corazón, de Marissa Meyer


Tres deliciosas tartas de limón relucían ante los ojos de Catherine. Metió las manos envueltas en paños de cocina dentro del horno, haciendo caso omiso del calor que envolvía sus brazos y abrasaba sus mejillas, y sacó la bandeja. El deslumbrante relleno dorado de las tartas se estremeció, como si se alegrara de ser liberado de esa cárcel de piedra.
Sin Corazón (cuyo título en inglés, Heartless en 700000 veces más bonito) es la última novela de la conocida escritora estadounidense Marissa Meyer, en la que nos cuenta la historia de Cath, una joven del país de Corazones cuyo mayor sueño es abrir una pastelería, pero que se ve atrapada entre la proposición de mano del rey (al que no quiere) o su amor por Jest, el bufón de la corte (del que no se debe enamorar)

Mucho amor y poca originalidad

Creo que mi amor por Alicia en el País de las Maravillas no es nada nuevo por estos lares. Así que, en cuanto me enteré de que había salido un libro basado en el universo de Alicia, supe que tenía que leérmelo. No sé si es porque iba con demasiadas expectativas o porque me molestó darle la vuelta al libro y encontrarme con que daba el mayor spoiler del mundo (aka pasa el ratón por encima si quieres saberlo: EL ORIGEN DE LA REINA DE CORAZONES NARRADO POR LA AUTORA SUPERVENTAS DE LAS CRÓNICAS LUNARES) porque, queridos amigos YO NO ME HABÍA LEÍDO LA SINOPSIS, NO SABÍA DE QUÉ IBA Y NO QUERÍA SABERLO. Y, como podréis imaginar, leer esto me destrozó la historia muy pero que muy fuertemente porque, desde ese preciso instante, el libro se convirtió en una historia tremendamente predecible. Tremendamente. Como era consciente de cómo iba a acabar, supe perfectamente qué decisiones iba a tomar la protagonista y, por supuesto, lo que iba a ocurrir a continuación. Gente de la editorial Hidra, que sepáis que me arruinasteis el libro. Así de claro os lo digo.
—Oh, no pongas esa cara. Es un gran honor. Supongo.
—Quizá el noviazgo haga que cambies de opinión.
—Yo espero que le haga a él cambiar de opinión 
Antes de continuar os diré que no había leído nada de Marissa Meyer anteriormente, y no creo que lo haga más. ¿Por qué? Pues porque considero que no ha sabido captar toda la magia del País de las Maravillas. El País de las Maravillas es un lugar mágico, donde todo es posible y donde el sinsentido se vuelve lo más lógico del mundo. Es un país especial, donde todo absolutamente todo puede pasar y donde no hay lugar para la rutina. Pero, ¿sabéis qué? Nada de eso aparece en el libro. No hay originalidad ni hay locura, sino todo lo contrario. Los padres de Cath, marqueses, quieren que su hija se case con el rey para que ascienda en su posición social. ¿Dónde demonios se ve eso en Alicia en el País de las Maravillas? En ningún sitio. Porque esas cosas no tienen cabida en el País de las Maravillas. No tiene ni pies ni cabeza eso.
Si no os habéis leído Alicia en el País de las Maravillas vais a encontrar un montón de cosas que os sorprendan porque muchísimas de las cosas que aparecen en el cuento de Carroll no salen en la película. Pero, si habéis leído la obra... poco os va a sorprender. Porque Meyer no ha inventado nada más que una cosa. En serio, Marissa, ¿se te pone por delante una oportunidad como esa y no eres capaz de nada mejor que inventar una leyenda de un pozo de melaza que lo cura todo (ejem, cuentos de Beedle el Bardo, ejem, fuente de la vida, ejem, leyenda trillada) y unas hermanas que ven el futuro (ejem, las Moiras, ejem)? Marissa, le podrías haber echado muchísima más imaginación de lo que le has echado. Y lo sabes.
—¿Convertirme en grandiosa según quién? No es mi elección convertirme en esposa. Y desde luego no es mi elección convertirme en reina. Esas cosas son los sueños de Madre, no los míos.
—También son mis sueños —dijo su padre y Cath se encogió un poco ante la severidad de su tono—. Son nuestros sueños. Para ti. Eres joven, cariño, y pienses lo que pienses ahora, solo tenemos tu felicidad en mente. Nosotros sabemos qué es lo mejor.
Con esto no quiero decir que sea una mala historia. No es una mala historia en absoluto, pero creo que ambientar esta historia en el País de las Maravillas fue un gran error. Si esta historia, en vez de estar ambientada en el mundo de Alicia, hubiese estado ambientada mismamente en la Inglaterra victoriana, hubiese sido un libro de 10. Pero, al ambientarlo en el país de Carroll, y metiendo algunas partes del libro de Alicia a capón (porque hay frases como la típica de "algunas veces yo he creído hasta seis cosas imposibles antes del desayuno" que están metidas con calzador y haciendo un gran esfuerzo para que encajen) ha salido una historia que es más un fanfic pasable que mezcla la obra de Carroll y las pelis de Tim Burton, que una verdadera novela. En serio, Meyer, un cero como una catedral en imaginación. Mal. Horrible. Lamentable. Es que ni siquiera el personaje del Cuervo era original, sino que era el Cuervo de las obras de Poe (que ya me contaréis que demonios tiene que ver Poe en todo esto pero debe de ser que a la autora le pareció una idea estupenda y nadie estuvo ahí a su lado para pararle los pies y darle una taza Cola Cao caliente, que es lo que realmente necesitaba).
A veces tu corazón es lo único que merece la pena que escuches.
Pero, como no he venido aquí solamente a quejarme de la falta de originalidad de la señorita Meyer sino para hacer una valoración general del libro, os diré que, si exceptuamos el hecho de que la obra es predecible como ella sola y que la imaginación y la novedad brillan por su ausencia, no es una novela tan horriblemente mala. La historia de amor es relativamente pasable (cogida un poquito con alfileres por culpa del insta-love entre Cath y el bufón, Jest, pero bueno) y el argumento es entretenido. La obra está bien escrita y trata algunos temas interesantes como puede ser el debate de si merece la pena renunciar a lo que uno tiene actualmente por la felicidad futura o el pararse a pensar hasta dónde es capaz de llegar una persona por la venganza. Incluso, este libro puede hacernos pensar en si la venganza realmente merece la pena o si solamente es un paliativo para el dolor que uno sufre. También está presente el tema del maltrato a la mujer (curiosamente), aunque se pasa muy muy levente y muy por encima. De hecho, mientras yo leía la novela me alegré muchísimo porque pensé que iba a tener un papel más importante, aunque luego no fue así. Pero ahí está y tenéis que saberlo.
Tenía la mente llena de Jest y de la certeza de que era una cobarde. ¿Tenía tanto miedo de decepcionar a sus padres y al Rey que estaba dispuesta a poner la felicidad de todos ellos por delante de la suya propia?
También hay que decir que los personajes están muy bien construidos (sobre todo el de Cath) y que me gustó mucho cómo evolucionan. El conflicto interno de la protagonista está muy bien trabajado, y la verdad es que hubo momentos en los que me paraba a pensar y me di cuenta de que no tendría ni la más remota idea de qué hacer de estar en la situación de la protagonista. Es que, ¿qué haces? ¿renuncias a vivir la vida que quieres? ¿o haces lo que tus padres te dicen para no decepcionarlos? Lo quiera o no, Catherine está en una encrucijada, y esa dura toma de decisión se refleja muy bien en el libro. Sin embargo, hay algunos personajes que me hubiese gustado que tuvieran más trasfondo en la historia, como el sombrerero, por ejemplo. Pero bueno, se lo dejo pasar a Meyer porque es cierto que en la obra original es un personaje que tampoco tiene tantísimo bombo como el que se le ha dado.
—Tú naciste con todo esto. No sabes nada de lo que es tener un negocio, mientras que Mary Ann y yo llevamos planeando e investigando desde hace años. Sé perfectamente lo que te estoy pidiendo. No tengo ningún interés en heredar tu título, ni en casarme con el Rey ni con cualquier otro. Esto es lo que quiero y no es justo que creáis que conocéis mejor mi corazón que yo misma.
Aparte de porque estaba ambientada en el País de las Maravillas, otra cosa que me llamó mucho la atención de esta obra es el increíble trasfondo feminista que yo pensé que tendría y que, en realidad, no ha llegado a ser tan fuerte como esperaba, aunque tampoco ha terminado de decepcionarme.
ATENCIÓN, SPOILER. PASA EL RATÓN POR ENCIMA PARA SEGUIR LEYENDO:
Sinceramente, yo esperaba que Cath fuese a luchar con mayor fiereza por su sueño de la pastelería de lo que realmente lo hace. Porque, sí, vale, Cath se mueve para intentar conseguir su pastelería, pero no es difícil ver que, desde el momento en el que conoce a Jest, todo su sueño de la pastelería queda supeditado a su enamoramiento por el bufón y pasa a un segundo plano y su pastelería queda como un runrún en su mente que intenta conseguir pero mientras piensa en el bufón.
FIN DEL SPOILER.
Lo que sí que es cierto (y eso es algo que me ha encantado), es que el ritmo de la novela lo marcan los personajes femeninos, y eso es algo que llevaba mucho tiempo esperando ver en una novela juvenil. Aunque tengan cada una sus defectos (y en una gran cantidad de ocasiones me haya sido imposible estar de acuerdo con lo que hacen), sí que es cierto que cada una a su modo tiene una personalidad muy fuerte y marcada, que hacen que, a pesar de las diversidades, traten de seguir para adelante a la vez que sufren las consecuencias de sus actos. Y es que si hay algo que me repatea en las novelas es que los personajes principales cometan errores pero luego, por arte de magia, se vean exentos de asumir las consecuencias. Quien la hace la paga, y esto es así.
La verdad era suya y no podía escapar de ella y nunca la olvidaría.
Esta es, en definitiva, una novela "palomitera". Es entretenida y se lee fácil a pesar de que carece por completo de originalidad. Tal vez haya jugado mucho en mi contra el que tuviese las expectativas muy altas con respecto a este libro y que me esperase un novelón. Tal vez la culpa haya sido de la contraportada spoileadora. En cualquier caso, me he sentido un poco decepcionada y hubo momentos en los que me costó mucho meterme en la historia y no ver esta obra como un fanfic sin más. Creo que Meyer ha intentado meterse en un mundo muy complicado como es el País de las Maravillas pero no le ha salido bien. Así que me quedaré con la historia de Alicia original. La de Carroll. La de toda la vida.

¿Lo habéis leído? ¿Qué os pareció? ¡No olvidéis dejarme vuestros comentarios! Un besazo y...

¡Hasta la próxima aventura!

9/11/17

Mis frases favoritas de... The Sun Is Also A Star


¡Hola a tod@s! Como lo prometido es deuda y os dije que 'Mis frases favoritas' se convertiría en sección, aquí os dejo el post mensual con las partes que más me han emocionado de un libro que me fascinó y que guardo en mi corazoncito con mucho cariño. Se trata del libro The Sun Is Also a Star, que, como ya os conté, se ha convertido en uno de mis favoritos del año. Como ya os conté, me lo leí en inglés, así que os voy a dejar las frases en inglés y abajo traducidas al español (de mi propia traducción, no sé si será igual en la traducción inglesa). ¡Espero que os enamore tanto como a mi!

"Tal vez una parte de enamorarse de alguien consiste en enamorarse de uno mismo"

"Yo creo que todas nuestras partes buenas están conectadas a uno u otro nivel. La parte que comparte la última galleta con doble de chocolate o dona dinero a las ONGs  o da un dólar a un músico callejero o llora con los anuncios de Apple o dice 'te quiero' o 'te perdono'. Creo que eso es Dios. Dios es la conexión de todo lo bueno que hay en nosotros".
Natasha no dice lo que sospecha. Que 'estar destinados' no significa 'para siempre'.


Mi padre, quien tiene la culpa de todo esto, dice: "No puedes prever siempre el plan de Dios". Quiero decirle que tal vez no debería dejarlo todo en manos de Dios, y que esperar a la esperanza no es una estrategia de vida, pero eso significaría que tengo que hablarle, y no quiero hablar con él.

Él coge mi mano, gira la cabeza hacia la palma y besa el centro. No entendía la frase 'tener química' hasta ahora. Después de todo, cualquier cosa es química. Todo es una combinación de acción y reacción.

"No importa si lo hiciste adrede o no. Esta es la vida que vives. No es temporal, no es una simulación, y no tienes otra oportunidad"

La gente comete errores todo el tiempo. Pequeños, como ponerse en la cola equivocada. La cola en la que está la señora con cientos de cupones de descuento y la tarjeta de fidelización.
A veces, cometes errores medianos. Estudias medicina en vez de perseguir tu sueño.
A veces cometes errores grandes. Te das por vencido.

¿Y si solamente fuéramos una digresión en la historia de alguien más? 

Encaja y no encaja al mismo tiempo. Le conozco desde siempre y apenas le acabo de conocer.

Le dije que tal vez no debería de basar toda su vida en su actual novio de instituto. No se lo tomó bien. Bev cree que ellos estarán siempre juntos. Yo creo que aguantarán hasta la graduación. Tal vez hasta el verano.

"Te crees que el mundo gira entorno a ti. Tus sentimientos. Tus sueños".
Levanto las manos. "No hay nada de malo en tener sueños. Puede que sea un soñador estúpido, pero al menos los tengo".
"¿Por qué es eso una virtud?" pregunta ella. "Todos vosotros, los tipos soñadores, os creéis que el universo existe solamente para vosotros y vuestras pasiones". 
Comparado con eso. ¿qué es enamorarse? Una serie de pequeñas coincidencias que nosotros decimos que significan todo porque queremos creer que nuestras pequeñas vidas importan a escala galáctica. Pero enamorarse no se parece ni un poco a la formación del Universo,
Ni siquiera se acerca.

La gente se pasa la vida entera buscando el amor. Se escriben poemas, canciones, e incluso novelas entera sobre ello. Pero, ¿cómo puedes confiar en algo que puede terminar tan pronto como empezó?

¡Y hasta aquí el post de hoy! ¿Qué os ha parecido? ¿Os han gustado las frases? ¿Habéis leído la novela? ¡No olvidéis dejar un comentario! Un besazo y...

¡Hasta la próxima aventura!