19/9/17

Book tag: Opiniones impopulares

Imagen de: Pixabay // Engin_Akyurt
¡Hola a tod@s! Este martes os traigo un book tag de una cosa que me encanta... ¡Las opiniones impopulares! De otra cosa no sé, pero de opiniones impopulares tengo para dar, tomar y regalar. Lo vi en el blog de Astrid, Narradora Literaria, y me enamoró. Así que, aún a riesgo de ganarme vuestro odio por los siglos de los siglos... voy a hacer este tag sacando mi vena más hater. ¡Aquí va!

Libro o saga popular que no te gustó

El Señor de las Moscas. Tengo manía a William Golding por este libro, que me obligaron a leer y que odié desde la primera hasta la última página. Sé que muchos lo amáis y pensáis que es un libro genial y maravilloso y que Golding es un maestro. Pues bien, yo no. Yo pienso que es un libro horriblemente escrito, con un argumento basiquísimo y carente de sentido. Ya está. Ya lo he dicho. 

Libro o saga popular que todo el mundo odia, menos tú

En este punto, coincido totalmente con Astrid. La huésped, de Stephanie Meyer. Creo que es un libro increíblemente infravalorado, y con el que Meyer se luce. De verdad, ¿qué es lo que no os gusta? ¿La convivencia de dos almas completamente distintas? ¿El momento en el que Wanda aprende qué es el amor? ¿O cuando Ian le dice a Wanda que le da igual el cuerpo en el que esté? En serio ¿QUE DEMONIOS ES LO QUE NO OS GUSTA DE ESTE LIBRO?

Triángulo amoroso en el que el/la protagonista terminó con quien no querías que estuviese

Memorias de Idhún. Reconocedlo, el final esta muy, MUY forzado. 

Género popular que raramente lees

No suelo leer demasiados thrillers. No me llaman demasiado, y no sé por qué. No es que los odie, y, de hecho, he leído alguno que me ha fascinado. Pero, entre un thriller y cualquier otra novela, siempre voy a escoger la segunda opción. Yo creo que todo esto es porque el primer thriller como tal que me leí era de Agatha Christie y me dejó completamente indiferente. 

Personaje popular muy amado que no te gusta

Bastián, de La historia interminable. No le odio ni nada parecido, pero creo que el pobre es un poco tonto, y eso me pone muy nerviosa. Quiero decir, llegado a ese punto en el que todos los lectores ya tenemos claro que Arteyu y él son la misma persona... Creo que va siendo hora de ir enterándose. Pero no. Tienen que pasar un montón de capítulos más hasta que por fin se de cuenta. Pese a todo, he de decir que es un libro que me encanta.

Autor popular que no termina de convencerte

Paulo Cohelo. Me empecé El Alquimista dos veces y ninguna de las dos logré pasar de la mitad del libro. Creo que no tiene nada más allá de frases tópicas pero bellamente construidas y frases que parecen sacadas de libros de autoayuda baratos, de esos que prometen arreglarte la vida en una semana con solo saber pedirle cosas al Universo. Creo que es un escritor que echa mano del sentimentalismo demasiado a menudo como para acabar tomándole en serio. 

Elemento popular en los libros que no te guste

Cuando todo parece que va a acabar mal y, de pronto, por arte de magia, en dos páginas se arreglan todos los conflictos del libro y el final es todo luz, color y . Creo que los finales infelices están muy infravalorados. Autores y autoras del mundo: vale más un final triste como Dios manda que mil finales felices forzados. Palabra de lectora. 

Saga popular que no te interese leer

Sé que aquí estoy cavando mi propia tumba. Pero (y pese a que no sea una saga) no me interesa para nada leer Los juegos del hambre. Creo que tanta popularidad y tanto oír hablar de los libros me ha acabado hastiando un poco. Puede que me los lea dentro de muchos años, cuando hayan caído en el olvido. Pero hasta entonces, nada de nada. 

Una película o serie que prefieras antes que el libro 

Suelo preferir a menudo los libros a las películas, pero la serie de Celia me gustó muchísimo más que los libros. Aunque he de decir que los libros son muy fieles a las películas, no sé por qué, me gustó mucho más cuando vi la serie que mientras leía los libros. 

Y en este preciso momento, antes de seguir soltando cosas que hagan que me odiéis definitivamente (que conste que yo os quiero), me despido...

¡Hasta la próxima aventura!

16/9/17

El Rincón de los libros: Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carrol


Alicia empezaba a estar harta de seguir tanto rato sentada en la orilla, junto a su hermana, sin hacer nada, una o dos veces se había asomado al libro que su hermana estaba leyendo, pero no tenía ilustraciones ni diálogos, “¿y de qué sirve un libro —pensó Alicia— si no tiene ilustraciones ni diálogos?” 
Esta semana os traigo una reseña de un libro muy especial para mí, no solamente porque la historia de Alicia siempre me ha encantado, sino porque he logrado hacerme con esta edición tan maravillosa ilustrada por Benjamin Lacombe, que es toda una obra de arte.
La historia de Alicia en el País de las Maravillas no creo que sea nueva para ningún ávido lector/a. Yo, he de confesar, que aunque era muy fan de la película de Disney, que habré visto cientos de veces ya, no me había leído los libros originales (no me odiéis por semejante sacrilegio). Pero, ahora que ya puedo juzgar, os diré que los libros son infinitamente mejores que la película. Es más, la historia que cuenta la película no tiene absolutamente nada que ver con la que originalmente escribió Lewis Carroll, sino que Disney se dedicó a mezclar ambas partes sin orden ni concierto.

El libro narra las aventuras de Alicia en el curioso País de las Maravillas, un lugar tan mágico como extraño al que accede tras caerse por una madriguera mientras perseguía a un curioso conejo blanco con una levita y un reloj. En ese curioso país, en el que puede crecer y decrecer a su antojo, conoce a una serie de personajes tan divertidos como estrafalarios: el Sombrero Loco y la Liebre de Marzo, que siempre están tomando el té, una duquesa demasiado aficionada a la pimienta o una altiva Oruga.
Aunque parezca que todo el libro es un sinsentido, la verdad es que tiene diálogos fascinantes y de una lógica abrumadora. Hay dos conversaciones que me gustaron en especial. La primera ocurre entre la Oruga y Alicia. Después de haber logrado empequeñecer y salir de la casa del Conejo Blanco, en la que había quedado atrapada por haber comido una de sus pastas y haberse hecho enormemente grande, Alicia se encuentra con la altiva Oruga que está tumbada sobre una seta, fumando. La Oruga le dice:
—¿Puede saberse quién eres tú?
Aquella conversación no parecía haber empezado con muy buen pie, así que Alicia se apresuró a contestar, con voz candorosa:
—¡Ay, señor! ¡Ojalá lo supiera yo! Y el caso es que esta mañana lo sabía... ¡Pero ahora mismo no lo sé! ¡Cómo voy a saber quién soy, si estoy cambiando continuamente!
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó la Oruga frunciendo el entrecejo—. ¡Explícate!
—¡Esa es la cuestión! —exclamó Alicia—. ¡No puedo explicarme! ¡No puedo explicarme porque yo ya no soy yo!
El segundo diálogo, que hizo que me partiera de la risa, fue cuando Alicia está sentada tomando el té con el Sombrero Loco y la Liebre de Marzo:
—¿Te apetece un poco de vino? — insinuó, meliflua, la voz de la Liebre de Marzo.
Por más que mirara a su alrededor, Alicia no veía nada más que una mesa preparada con el servicio de té,
—No veo vino por ningún lado —dijo la niña.
—No lo ves porque no lo hay —le contestó la Liebre. 

Un libro infantil pensado para los adultos

Por diálogos tan curiosos como estos creo que, como dijo Virginia Woolf, "las dos Alicias no son libros para niños: son libros en los que nos convertimos en niños". Y es que, aunque Alicia en el País de las Maravillas fuese escrito para unas niñas, como lo eran las pequeñas Liddell (para hablar del autor y de las circunstancia en las que los libros nacieron necesitaría otro post entero), no olvidemos que Charles L. Dogson, el hombre que se escondía tras el seudónimo de Lewis Carrol, era un reputado profesor de matemáticas en el Christ Church College. Aunque la lógica hilarantemente ilógica alcanzará su máximo exponente en Alicia a través del espejo, una obra mucho más meditada, en esta primera parte ya vemos que Carroll cuenta una historia no solamente para que se diviertan las pequeñas Liddell, sino también para su propio divertimiento.
—¿Dais clases extra en tu escuela? —le preguntó la Tortuga con cierta ansiedad.
—¡Pues claro que sí! —exclamó Alicia—. ¡Yo doy francés y música como clases "extra"!
—¿Y lavado? —preguntó la Falsa Tortuga.
—¡Pues claro que no! —respondió Alicia indignada.
—Pues no debe ser una escuela tan buena después de todo —afirmó con suficiencia la Tortuga—. En la nuestra, al pasarnos la cuenta a fin de mes, siempre figurada el francés, la música... y el lavado como "extras".
—¡Pues no sé de qué os servía lavaros tanto —dijo Alicia, sarcástica—, si vivíais en el fondo del mar!

Una de las ilustraciones del libro hecha por Benjamin Lacombe
Creo que Alicia es uno de esos libros que, como El Principito, cuando uno lee, se le llena el corazón de magia, fantasía e inocencia. No hay maldad en los personajes de Alicia (bueno, en la Reina de Corazones un poco, siempre mandando cortar cabezas), sino que, por el contrario, todos los personajes conviven en su locura. Nadie juzga a nadie, ni ningún personaje es altivo o se burla de los demás y nadie habla de aquello que no sabe. El País de las Maravillas es un lugar misterioso pero seguro, un sitio en el que una niña puede caminar sola por un bosque sin que le pase nada. Alicia crece y decrece a voluntad, es decir, se hace más mayor o más pequeña dependiendo de la situación (una metáfora de la cercanía de la adolescencia de las pequeñas Liddell y de la llegada de esa complicada etapa en la que uno no es un niño pero tampoco un adulto) y, a veces, incluso, lo hace sin quererlo. Aún así, no es el miedo o las ganas de salir del País de las Maravillas lo que la mueve a seguir adelante, sino la curiosidad, una cualidad que cada vez se va perdiendo más y más en el olvido a medida que nos vamos haciendo más mayores. Con esta historia, uno indudablemente se ve obligado a sacar a su 'niño/a interior' y a recordar la magia del mundo en el que vivía de pequeño/a, donde todo podía pasar y la explicación más fantástica era la más racional. Ninguna otra obra hasta ha logrado despertar tales sentimientos en mi corazoncito, y por eso, guardo Alicia en el País de las Maravillas en un lugar especial.
En cuanto al estilo diré que, aunque en un principio pueda parecer una obra un poco 'compleja' (fue publicada en 1865 y sabemos que el inglés del s.XIX no es el de hoy), lo cierto es que resulta muy sencilla de leer gracias a la traducción de Ramón Buckley, que ha hecho un trabajo encomiable a la hora de traducir, como él dice, lo intraducible. Los juegos de palabras, las expresiones hechas, los juegos de lógica... absolutamente todo está traducido. Ramón ha sabido adaptar la esencia de la obra original al castellano, y por eso, esta obra resulta un ejemplar único. Tanto su traducción como los dibujos de Benjamin Lacombe hacen que la lectura de Alicia en el País de las Maravillas alcance otro nivel.

Y, sin más dilación, os dejo con una escena de la película (que también sale en el libro), que es puro Carroll.



¿Y a vosotros, os gusta Alicia en el País de las Maravillas? ¿Lo habéis leído o habéis visto la peli? ¡Contad qué os ha parecido!

¡Hasta la próxima aventura!

14/9/17

Evento literario: Presentación de "Trabajo, piso, pareja" en la librería Tipos Infames

Todas las imágenes son cortesía de Teresa
¡Hola a tod@s! Hoy os traigo un artículo sobre algo que me encanta... ¡los eventos literarios! Como ya sabréis, hace tiempo leí el libro Trabajo, piso, pareja y me gustó muchísimo. Mientras lo leía, pensaba que ojalá una presentación del libro en Tipos Infames con Leonor Watling. (No, no soy adivina, sino que en la novela hay una presentación de un libro en Tipos Infames a la que asiste Leonor Watling). Y... ¡voilá! Se hizo realidad el pasado jueves a las 19 de la tarde.
Os confesaré que hacia mucho tiempo que no asistía a un evento literario, pero la verdad es que este no me decepcionó. Fue un tanto distinto de muchas otras presentaciones de libros a las que he ido, sobre todo por la enorme cantidad de momentos divertidos que hubo. Zahara no se limitó a hablar de por qué surgió la novela, sino que fue contando anécdotas acerca del proceso creativo, lo cual me encantó.  
"Todos los días pensaba en ello y, sobre todo, cuando me puse a escribir, era todos los días de 9 a 13 y de 16 a 18. Si estaba mala o no podía, le daba a la cabeza, pensando en ello y al día siguiente le echaba un poco más de tiempo. Luego en escribirla no he tardado tanto porque es que escribía con un orden y una disciplina que yo a mi misma me he sorprendido. No creía que fuera capaz. Yo a mi misma me tengo envidia." 
Lo primero de lo que contó la autora es por qué escogió a Leonor Watling y, sobre todo, cómo fue contarle  que salía en su libro, a través, según la cantante de un audio de Whatsapp "porque ni siquiera me atreví a llamarla", contó Zahara. Según dijo, tenía miedo de ver cómo reaccionaría la actriz, dado que, aunque su personaje no es "la mala de la novela", sí que crea un conflicto entre Clarisa y Marco. "¡Como si me dejas mal!" contestó Leonor después de conocer la noticia.
Una de las cosas que más me sorprendió conocer, y que, aunque es muy obvia, yo no me había dado cuenta, es que la novela trata también el tema de la pasión por el trabajo y de cómo, a veces, un trabajo que te apasiona puede llegar a absorberte hasta tal punto que acaba descuidando lo demás.
"Hay una frase en la novela que dice 'Marco se ha echado un amante. Marco me engaña con su novela'. Es una frase que yo he dicho y que a mi me han dicho"
Se ha hablado mucho de esta novela como una "novela generacional", y me sorprendió mucho también saber que, a pesar de todo, es mucho menos generacional de lo que parece. Lo cierto es que la autora se inspiró en situaciones reales, en conversaciones con taxistas y en cosas que iba oyendo por la calle. Según contó, ella pasó un año pensando en la novela, simplemente dándole forma. El segundo año se centró en concebir a los personajes principales, y, sobre todo, a los secundarios. Mantener los oídos y los ojos bien abiertos le ayudó bastante a ello porque, aunque parezca muy obvio, el salto generacional está ahí.
Y, sin embargo, según contaba, mucha gente se ha sentido identificada con esta historia, incluso su madre. "Al principio, cuando [mi madre] empezó a leerlo era todo como jaja, las cositas de mi hija. Al terminar el libro, se olvidó de que yo lo había escrito, y eso, para mi, es el mayor logro" aseguró la cantante.
Otro de los elementos que tiene mucha fuerza en el libro es el personaje de Clarisa. Zahara aseguró que siempre tuvo en mente el movimiento feminista a la hora de escribir la novela, y que, al igual que J.K Rowling quiso que cualquiera de sus personajes pudiera cambiase de sexo y eso no afectase al conjunto de la novela, ella también trató de hacer que Clarisa y Marco fuesen 'intercambiables'. Una de las mayores dudas que le surgió fue si al principio de la novela, el momento en el que Clarisa, después de haber cortado con su pareja, queda con un chico, simplemente para echar un polvo, era algo feminista o no. Según Zahara, todas sus dudas se las despejó Caitlin Moran con su libro Cómo ser mujer (cuya reseña tenéis aquí) que dice que sí, que no pasa nada por simplemente querer tener sexo. "Gracias, Caitlin" concluyó la cantante entre risas.

La dedicatoria que me puso Leonor Watling en el libro
Momentos divertidos hubo para dar y tomar (en varias ocasiones Leonor recordó a los asistentes que había que comprar el libro porque "esta criatura tiene que comer", en alusión al futuro hijo (o hija) de Zahara. Además, el ambiente fue muy agradable y la mayoría (una misma incluida) amenizó la espera hasta que comenzase el acto con vino y cerveza que sirven en una barra que hay en la librería. Nunca había estado allí, pero la verdad es que volveré porque el ambiente era muy bueno, y me encantó poder escuchar tanto a Zahara como a Leonor con un mientras me tomaba tranquilamente mi vasito de vino blanco.
Fue una presentación muy distendida, casi familiar, y eso me gustó (además de que me llevé un regalito jejeje). ¡Cuando me quise dar cuenta, ya eran las nueve de la noche! Al final, conseguí llevarme mi ejemplar firmado tanto por Zahara como por Leonor (cuyo 'Mira Zahara, te robo las dedicatorias' le levantó una sonrisa a la cantante, que durante la firma de libros estuvo un poco seca). Al irme, me quedé con bastante buen sabor de boca por haber disfrutado de una tarde divertida, haber aprendido cosas sobre una novela que me encantó y, sobre todo, por haberme sentido un poco más cerca de Clarisa, de Marco y, sobre todo, de la literatura. 

¡Hasta la próxima aventura!

12/9/17

Under 200 book tag (parte I)


¡Hola a tod@s! Esta semana os traigo... ¡mi primer Under 200 book tag! Ilusiones en papel me ha nominado a este tag, destinado a conocer más blogs... ¡y apoyarnos entre los que estamos creciendo y tenemos menos de 200 seguidores!
Dicho esto, en primer lugar agradezco a Ilusiones en papel por haberme nominado y haber planteado unas preguntas tan interesantes. Como sé que ya os estáis mordiendo las uñas de tensión ante las preguntas... ¡Procedo con mis respuestas!

¿De qué libro cambiarías el final?

¡Ufff! ¡Empezamos fuerte! Esto puede que os parezca curioso, pero yo cambiaría el final de El Camino, la novela de Miguel Delibes. Aunque me gusta que las historias acaben como tienen que acabar sin que el final esté forzado (y en esta obra estaba claro que tenía que terminar así), no sé, me dio mucha pena. Sentí un poco de vacío porque durante todo el tiempo esperaba que ocurriese algo, lo que fuera, que 'salvase' a Miguel. Yo creo que él esperaba lo mismo, pero al final... ya sabéis.

¿Hay algún libro que no te gustó pero que conforme fue avanzando la historia te acabó sorprendiendo? ¿Cuál y por qué?

Generalmente sabéis que, si no me gusta un libro, no tengo reparo en dejarlo a medias, y a otra cosa mariposa. Pocos son los libros que me acabo terminando aunque no me llamen al principio. Pero creo que aquí iría Melocotones helados, de Espido Freire. No es que el principio me entusiasmase, pero tampoco me disgustaba. Era más bien un 'ni fu ni fa'. Pero conforme fui leyendo, me enganché y la verdad es que, al final, me acabó gustando más de lo que me esperaba.

¿Qué libro te inició a la lectura?

Leo desde que tengo uso de razón, y no hay ningún libro que me hiciese 'cambiar de bando'. Siempre me ha gustado leer, así que, técnicamente el libro que me inició en la lectura fue el Micho, el método de lectura con el que aprendí a leer. Guardo muy buenos recuerdos tanto de ese libro como de las tardes leyendo en voz alta junto a la profesora de infantil.

¿Tienes algún lugar especial para leer?

Puedo leer en cualquier lado siempre que haya un mínimo de tranquilidad y silencio (sobre todo de silencio). Pero donde más cómoda leo es en mi habitación, cuando hay una una quietud absoluta. Y si ya le añadimos una taza de té, estoy en la gloria. 

¿Que piensas de los libros digitales?

Como ya os conté en el book tag ¿Esto o esto? no leo libros digitales porque me desconcentran y no soy capaz de sumergirme igual en la historia. Sin embargo, reconozco que para mucha gente son muy prácticos, ya que ocupan menos y suponen menos peso que llevar en el bolso. Yo apruebo los libros digitales porque todo aquello que ayude a fomentar la lectura es bienvenido para mi. Sin embargo, creo que con la llegada de los libros digitales, se ha empezado a expandir la piratería en el sector de los libros y eso no me parece nada bien. Aunque la piratería sea mucho menor en los libros que en las películas o en la música, sigue estando ahí, y sigue siendo un elemento contra el que luchar. Os recuerdo que, entre otros motivos, para eso está la iniciativa Salvemos las Bibliotecas, creada junto a Utopía y en la que sois totalmente bienvenid@s. 

Una vez respondidas todas las preguntas, agradecer de nuevo a Ilusiones en Papel por su nominación. Os recuerdo, para las nominadas, que las reglas son: 
  • Dar las gracias y seguir al blog que te ha nominado ✅
  • Responder a las preguntas que el blog te haya realizado ✅
  • Hacer 5 preguntas a 5 blogs con menos de 200 seguidores: ✅
    • ¿Alguna vez has deseado que un personaje de un libro existiera en la vida real? ¿Qué personaje y por qué?
    • ¿En qué te basas a la hora de escoger un libro para leer?
    • ¿Cuál ha sido el libro que más rápido te has leído? 
    • ¿Prefieres que te regalen libros o comprarlos tú?
    • ¿Qué es lo primero que te llama la atención de un libro?
  • Comunicar a los blogs que han sido nominados.✅ En esta ocasión los elegidos han sido:
¿Y vosotros? ¿Qué opináis de todo esto? ¡No os olvidéis de dejar vuestros comentarios! 

¡Hasta la próxima aventura!

9/9/17

El rincón de los libros: LC de Alas de Fuego, de Laura Gallego García

La reina Marla se hallaba asomada al amplio balcón del salón del trono, viendo combatir a su ángel, cuando recibió la noticia del asesinato del conde Aren. El mensajero le habló al oído, de manera que nadie más pudo escucharlo, pero los labios de ella se fruncieron levemente. Aquella fue su única reacción. 
¡Hola a todos! Esta semana os traigo... ¡mi primera reseña fruto de una lectura conjunta! Junto con Mireia, del blog Bitácora Literaria, Delfín de El trastero de libros, Miscret, de Leer es Infinito y Cris, del blog Un libro para ser feliz, hemos ido leyendo y comentando el libro Alas de Fuego, de la conocida autora española Laura Gallego. La verdad es que ha sido un excelente primer contacto con la experiencia de las lecturas conjuntas,y el poder hablar con todas las demás participantes me ha permitido descubrir cosas que, de otro modo, se me habrían pasado por alto. Así que ¡gracias a todas por la experiencia!
Alas de fuego cuenta la historia de Ahriel, el ángel de la reina Marla, la regente de la próspera nación de Karishia. Como todos los ángeles, Ahriel ha estado al lado de Marla desde que era una niña, tratando de educarla para hacer de ella una soberana justa con su pueblo. Sin embargo, tras el asesinato del conde Aren y la inminente guerra contra Saria, el reino vecino, Ahriel es traicionada por la propia Marla y encerrada en la temible prisión de Gorlian, un lugar del que nunca nadie ha logrado escapar. 
De Laura Gallego, poco os puedo contar que no sepáis ya. Valenciana de nacimiento, estudió Filología Hispánica en la Universidad de Valencia. Tras la publicación de su primera obra, Finis Mundi, obtuvo el premio Barco de Vapor. A este libro le siguieron muchos otros que ya son (casi) clásicos en la fantasía española: la saga de Crónicas de la Torre, la trilogía de Memorias de Idhún o La leyenda del rey errante han marcado (y continúan marcando) a toda una generación de jóvenes (y no tan jóvenes) lectores.
Los ángeles dicen luchar por la justicia, ¿pero quiénes son ellos para juzgar quién merece un castigo y quién no?

Arrojada a lo desconocido

Una de las cosas que más comentaron mis compañeras fue cómo sentían que, de pronto, se habían visto "arrojadas" al universo del libro, sin apenas explicaciones ni de la geografía de los reinos, ni descripciones de los personajes o de su modo de vida. Nada. Laura Gallego omite todos estos 'detalles técnicos', y, la verdad es que el resultado está muy logrado. Personalmente, yo lo interpreto como que la autora quiere arrojar al lector a un mundo que no conoce de la misma manera que Ahriel es arrojada a Gorlian sin ni siquiera saber cómo es la prisión. El ángel solamente sabe que Gorlian es una prisión terrible y eso le basta... hasta que necesita sobrevivir en ella.
Pero aquello no tenía sentido. Si se encontraba en Gorlian, ¿dónde estaban las celdas, los barrotes?, ¿dónde estaba el edificio principal?, ¿por qué los criminales andaban libres?
—Mientes —le dijo—. Gorlian es una prisión, no una tierra yerma.
El joven rió con sarcasmo.
—Y, naturalmente, tú te la conoces como la palma de tu mano.
Ahriel no respondió.
 La acción de la novela es muy rápida, lo que atrapa al lector desde el principio. Apenas hay tiempo para presentaciones entre tanta acción (y cosas importantes, todo hay que decirlo). Además, el libro es cortito y la prosa es muy ágil (en una semana nos lo hemos ventilado), por lo que no es un libro aburrido en absoluto. Sí que creo que hay cosas que podrían estar mucho mejor desarrolladas y la autora podría haberse deleitado un poco más en ellas (por ejemplo los coqueteos de Marla con la magia negra o haber hurgado un poco más en el carácter de los ángeles, que está muy sutilmente planteado) pero, aún así, la autora se encarga de que al lector le llegue la información justa en el momento preciso, lo que hace que el libro esté repleto de preguntas que se van resolviendo muy poco a poco en esta primera parte, y que se terminarán de aclarar en Alas Negras, la continuación de esta bilogía.
Ya había leído este libro hace muchos años, y me sorprendió recordar algunas cosas (pero tranquil@s, que no os diré nada). Sin embargo, poniéndome en la piel de alguien que lea este libro por primera vez, diré que reconozco que el libro encierra un montón de sorpresas y que me ha encantado lo fino que es capaz de hilar la autora para ir dejándonos las pistas justas y necesarias para que, llegado el momento, el lector sea capaz de entenderlo todo. Así que, llegados a este punto, os diré una cosa: todo, absolutamente todo lo que aparece en el libro, es por un motivo. Hay detalles que, a priori, puede parecer que carecen de fundamento, pero no es así. Y eso es algo que me ha encantado.
Ahriel lo escuchaba todo, impotente, pensando que todo aquello debía de ser producto de una pesadilla. Y, aunque los ángeles no soñaban, ella había pasado el suficiente tiempo entre humanos como para saber que un mal sueño no debía ser muy diferente de aquello que estaba viviendo.
Resulta interesante ver la evolución que va teniendo el personaje de Ahriel a lo largo de la historia y cómo va pasando de luchar por una causa a luchar por otra completamente diferente. Dicho esto, he de decir que el ángel me resulta terriblemente aborrecible, y que había momentos en el que su carácter me ponía muy nerviosa. No me gusta ni la Ahriel del principio ni la del final, pero, como creo que en la literatura, como en la vida, no te tienen por qué caer bien todos los personajes con los que te encuentras, me he limitado a tratar de entender aunque sea un poco a la protagonista y el por qué de sus acciones.
Creo que, en su conjunto, es un libro que nos enseña que, por mucho que lo intentemos, no es posible siempre ceñirnos a un ideal de justicia inalcanzable. Para Ahriel, en un principio, la justicia consiste en hacer lo que sea por el bien de Marla. En el momento en el que la reina la traiciona, todo su mundo se viene abajo y ella misma se empieza a cuestionar si, los valores que tan férreamente ha defendido hasta la fecha, eran realmente los adecuados o no. En el preciso momento en el que Ahriel se da cuenta de que tal vez haya estado dedicando años a una causa que no valía la pena solamente porque le dijeron que tenía que hacerlo, es cuando verdaderamente se empieza a operar un cambio en ella. Es cierto que no se trata de un cambio positivo, pero es un cambio al fin y al cabo, una transformación que nace del dolor y del resentimiento propio de alguien que sabe que ya no tiene nada por lo que luchar.
Dicho esto, le voy a poner tres estrellas, no porque el libro en sí esté mal escrito, ni porque no sea interesante. Al contrario. Sin embargo, creo que, aunque es un buen libro, tal vez el hándicap de habérmelo leído antes haya jugado un poco en mi contra, pues ya conocía la historia y sabía algunos de los misterios más importantes, por lo que tampoco logró atraparme tantísimo como otras obras. Además, el tradicional estilo de Laura Gallego está dirigido a un público más joven que yo, por lo que, en algunos casos, me chirriaba la manera en la que estaba escrito. Además, creo que la autora tiene obras mucho mejores que esta. Pero, os repito, que no es en absoluto un mal libro y esta es tan solo mi humilde opinión.

Y vosotr@s, ¿lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido?

¡Hasta la próxima aventura!

7/9/17

En defensa de las mujeres fuertes en la literatura

Imagen de: Pixabay

Hace un tiempo, leí un artículo en el diario El País en el que la autora afirmaba orgullosamente que solo leía libros escritos por mujeres. Este artículo me hizo pensar. ¿Es el acto de leer literatura solamente escrita por mujeres un acto feminista? Tal y como la autora dice en su artículo, me levanté a mirar mi estantería y vi, para mi sorpresa, que, no solamente había bastantes libros escritos por mujeres pero, sobre todo, había una ingente cantidad de libros protagonizados ellas. Sinceramente, creo que el hecho de leer solamente libros escritos por mujeres es una tontería como la copa de un pino. Se puede pensar que se 'fomenta' este tipo de literatura. Pero entonces, en primer lugar, tendríamos que afirmar que, en primer lugar, es un tipo de literatura 'especial', cosa con la que no puedo estar más en desacuerdo.
Seamos sinceros: cuando estamos leyendo un libro nadie está pensando en quién lo ha escrito, sino que nos imaginamos a los personajes. Son las protagonistas las que hablan, las que gritan, las que se defienden, las que lloran y las que ríen. Es con ellas con las que vivimos la historia, no con la autora. La autora puede poner más o menos de ella misma en la obra, pero, por muy dentro que esté en la historia, nunca vamos a experimentar la magia del libro de su mano. Nadie le dice a un amigo "me encantó la parte en la que Laura Gallego, a través del personaje de Victoria, enseña al lector cómo combatir contra Ashran", sino que dice "buah, me encantó la pelea entre Victoria y Ashran". No es la autora, sino la protagonista, quien nos hace vibrar. 
Decir "ahora solamente leo libros escritos por mujeres" es lo mismo que decir "ahora solamente leo libros escritos por autores noruegos" o "ahora solamente leo libros escritos por autores latinoamericanos" o incluso "ahora solo leo literatura japonesa clásica". ¿Si alguien nos dijera que "ahora solamente lee libros escritos por autores del s.XIX" pensaríamos que es un acto de reivindicar el romanticismo? ¿O simplemente pensaríamos que las características de ese tipo específico de literatura le gustan? Yo más bien me inclinaría a lo segundo. Por eso, no creo que leer únicamente libros escritos por mujeres sea un acto feminista, sino que se trata de un experimento o un mero reto personal para ampliar horizontes, para conocer más autoras o porque es algo que te da la real gana de hacer. Pero levantar el estandarte del feminismo en esta situación es una soberana estupidez.
Una de las cosas que dice la autora de este artículo es que las mujeres escriben más sobre mujeres. Según ella "nos hemos acostumbrado a que los protagonistas de casi todo sean hombres". Bien, no creo que eso sea verdad. La Celestina está protagonizada por una mujer y escrita por un hombre, al igual que muchas otras novelas clásicas como Lady Macbeth, La casa de Bernarda AlbaMadame Bovary, Anna Karenuna o La Tía Tula. En La Ilíada y La Odisea, los personajes femeninos tienen un peso fundamental en la trama, al igual que en muchas otras obras como Los Miserables o La Divina Comedia. Pongo todos estos ejemplos de literatura más o menos clásica porque es donde siempre han prevalecido y han alcanzado mayor fama los nombres de los hombres frente a los de las mujeres.
A menudo, también he oído decir que lo que ocurre es que los hombres retratan un ideal falso de mujeres en sus libros. Con esto tampoco estoy nada de acuerdo. También hay mujeres que hacen de hombres sus protagonistas. ¿Y creamos las mujeres unos ideales opresivos para el hombre en nuestros libros? No se vosotros, pero yo creo que no.
Por eso, no creo que la importancia de todo radique en si un libro está escrito por un hombre o por una mujer, sino en si las mujeres son importantes en la obra. Dejémonos de una vez por todas de fijarnos en quién escribe y empecemos a fijarnos en quién demonios lo protagoniza. Preocupémonos de que, en los libros que leemos, las mujeres peleen codo con codo con los hombres. Leamos libros en los que las mujeres son fuertes y saben lo que quieren (pero que lo sean de verdad, que no sean de esas protagonistas que, a la hora de la verdad, se derriten por los huesos de un hombre fuerte que les saca las castañas del fuego). Busquemos mujeres que empuñan una espada para el bien y para el mal. Mujeres que salvan a hombres malheridos de una villana más mala que Dolores Umbridge. Porque, de nada sirve que una solamente lea literatura escrita por mujeres si luego los personajes femeninos que se presentan cumplen punto por punto los estereotipos femeninos. ¿Para qué demonios quiero a Candace Bushnell si sus protagonistas femeninas alivian las penas del corazón comprando zapatos? ¿O a Helen Fielding, cuya protagonista está obsesionada con encontrar el amor? No es William Moulton Marston quien se quedará en la mente de las jóvenes que lean Wonder Woman, sino que es la princesa Diana la que enseñará a las mujeres que pueden combatir contra el mal igual que un hombre.
Así que, desde aquí, animo a todas las mujeres a que sean valientes y decididas, a que lean historias escritas por grandes hombres y grandes mujeres de la literatura. A que se dejen llevar de la mano de sus protagonistas y, sobre todo, a que lean libros cuyas protagonistas le echan valor a la vida. Porque son esas mujeres fuertes las que realmente lograrán abrirse paso en sus corazones, independientemente de quién estuviera detrás de esa historia.

5/9/17

Book Tag: El Sacrificio de los libros

¡Hola! ¡Ya es martes! ¡Toca book tag! El de esta semana es un poco triste, ya os aviso, y viene de la mano de Beleth, del blog Book Eater. Como su propio nombre indica, se basa en decidir qué cuatro libros sacrificaríamos en cuatro situaciones diferentes. ¡Empezamos!

Situación número 1: Un libro sobrevalorado o con una promoción exagerada

Ha llegado el apocalipsis zombi. Estás en la librería comprando libros y aparecen los zombis, pero os dicen por megafonía que el ejército ha descubierto su debilidad y esta son los libros sobrevalorados. ¡Estamos salvados! ¿Qué libro, en tu opinión, totalmente sobrevalorado le lanzarías a los zombies para defenderte?



13, 99 euros. Había leído maravillas de ese libro en varios medios y su autor, Frédéric Beigbeder, se las prometía como el nuevo Bret Easton Ellis. Pues no. En realidad, el libro presenta una visión bastante típica de la publicidad hasta tal punto que parece una copia de Mad Men. Este libro nos salvaría de los zombis a todos.

Situación número 2: Una continuación de una saga

Acabas de salir de la peluquería después de haberte gastado una pasta, y empieza a llover como si estuviésemos en pleno diluvio universal. ¿Qué continuación de saga usarías como paraguas para proteger tu peinado?


Sangre de tinta, de Cornelia Funke. La primera parte, Corazón de Tinta, me encantó, y esperé la segunda parte con mucha emoción. Pero cuando empecé a leer... No merecía la pena. Es más, ni siquiera me lo terminé. Sacó también una tercera parte, pero ni me molesté en comprarla. Sangre de tinta definitivamente salvaría mi peinado.

Situación número 3: El clásico

Estás en clase de lengua o literatura y el profesor o la profesora no deja de elogiar ese clásico de la literatura que ha cambiado el mundo, pero que tú sabes que es intragable, así que lo arriesgas todo y se lo lanzas a tu profesor a la cabeza. ¿Qué clásico sería ese?



La Conjura de los Necios. De verdad, no es para tanto. Es un libro insufrible, una tortura lenta y dolorosa. Ignatius J. Reilly es el personaje más horrible del mundo, y en la historia no pasa absolutamente nada interesante. Suspenderé la asignatura, pero valdrá la pena.

Situación número 4: Tu libro más odiado

Sacado de la película «El día de mañana», estás encerrado en la biblioteca de tu ciudad y te dicen que la única forma de que sobrevivas al cataclismo que se acerca es que empieces a quemar libros para mantenerte caliente. ¿Cuál es tu libro menos favorito y el primero que echarías a la hoguera?


Lady Ludlow, de Elisabeth Gaskell. La historia con este libro está truncada desde el principio. No tenía intención de comprarlo, pero lo vi, estaba muy barato, y me animé. Cometí un grave error. El libro permaneció en mi estantería años sin abrir, hasta que un día me animé. La historia es aburrida hasta el infinito y se nota que la autora intentó copiar a Jane Austen. Por algún milagro del destino, recuerdo que llegué hasta pasado la mitad del libro y lo dejé. He olvidado hasta de qué iba. Si mi vida dependiera de ello, lo echaría a la hoguera sin dudarlo.

Llegados a este punto, en el que más de uno querrá echarme a la hoguera por sacrificar los libros (lo siento, pero tenía que hacerlo) creo que lo mejor va a ser que me despida...

¡Hasta la próxima aventura!